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Tribus y territorios académicos: Una mirada desde el Trabajo Social


Nuestro segundo artículo apunta a descifrar aquellos códigos y especificidades que la carrera de trabajo social enmarca en los profesionles que la ejercen.
De este modo podemos decir que es una profesión que encuentra su especificidad en la praxis, en la intervención concreta con los sujetos portadores de necesidades y potencialidades, que a su vez se encuentran insertos en distintos contextos, familiar, grupal, comunitario.

De este posicionamiento en la práctica surge nuestro campo profesional que esta sujeto a las posibles lecturas teóricas que realizamos de la realidad para poder abordar las distintas situaciones. Es decir, la nuestra es una profesión que se ubica entre la teórica y la práctica, leemos la realidad a través de conceptos y categorías, a partir de ellos intervenimos, pero a su vez nuestra intervención, nuestra práctica nos otorga un rico conjuntos de experiencias desde lo cual pretende el colectivo profesional formar nuestro propio marco teórico. La producción de conocimiento se configura así como una de la principales preocupaciones del colectivo, ya que el trabajo social se caracteriza por "tomar prestado" de otras disciplinas los conocimientos para el abordaje específico de nuestro campo. Si bien este hecho esta en boga en los análisis críticos que realiza el colectivo profesional, no se ha logrado grandes avances en la producción de conocimiento específico.

Más allá de las falencias que se encuentran en la poca producción de conocimiento específico desde el trabajo social, existe otro aspecto de nuestra praxis altamente desarrollado y que es lo que imprime de especificidad a nuestra práctica y que nos define como tribu profesional: es el desarrollo de las técnicas específicas para el abordaje. Es  de alguna manera lo que otorga de identidad  y reconocimiento a nuestra tarea, además de otorgarnos un campo laboral específico, en donde ninguna otra profesión puede realizar nuestra tarea.

Otra  de las características de nuestra profesión en la gran cantidad de campos donde poder insertarse laboralmente, así podemos trabajar desde el Estado, en municipios, hospitales, centros de salud, escuelas, como en Organizaciones de la Sociedad  Civil,  en distintas ramas como puedes ser la educación, salud vivienda, empleo, trabajo comunitario, redes, cada  uno de estas ámbitos con sus lógicas  y sus  propios códigos diferentes unos de otros.

Más allá de este amplio espectro en cuanto a lo laboral el Trabajador Social no percibe un reconocimiento tanto en lo social como en lo económico como debiera tener. Es una profesión considerada  de riesgo, en la cual cada uno de nosotros comprometemos muchas cosas a la hora de realizar cada  abordaje y sin embargo esto no se ve reflejado al momento de percibir nuestro salario. 

Aportes de la educación al trabajo social

En nuestro recorrido por la carrera de profesorado en trabajo social, y a través de nuestro propio proceso de enseñanza aprendizaje hemos ido descubriendo fuertes conexiones entre estos dos ámbitos y una gran cantidad de  insumos teóricos que nos permiten analizar los distintos objetos-sujetos de intervención.

Principalmente observamos que tanto las ciencias de la educación como el trabajo social tienen una misma finalidad: "la intervención".

Ambas intentan producir modificaciones en los sujetos con los cuales interactúa y esta es la primera y fundamental experiencia compartida entre ambos campos, lo cual genera múltiples interrelaciones e interconexiones constantes, que enriquecen el marco teórico práctico desde el cual trabajamos.

La comprensión de los sujetos de aprendizaje y los  procesos que se desarrollan en la dinámica enseñanza -aprendizaje, son conceptos que sirven, enriquecen el marco teórico del trabajo social, que en muchas ocasiones trabaja dentro del marco educativo y sin estos insume que nos han sido otorgados en el profesorado, creemos, la intervención educativa se vuelve peligrosamente ineficiente. De este modo pensamos que para nuestra profesión es fundamental los insumos teóricos que provienen de las ciencias de la educación, no sólo en el propio ámbito educativo como ya lo dijimos, sino en nuestra intervención profesional, ya que la intervención en trabajo social es, también, un hecho educativo.

Otro de los aspectos fundamentales que relacionan la educación con nuestro propio campo específico es la construcción de ciudadanía, éste es uno de los principales metas de la intervención del trabajo social, que aparece en cada objetivo de intervención que nos planteamos y hasta podemos mencionar como el fin último de cada uno de nuestros abordajes, lo que legitima y enaltece la profesión, cuando queremos separanos del asistencialismo que marcó la profesión como un agente del control social del Estado. En la educación aparece esta práctica fundamental de una sociedad democrática (la construcción de ciudadanía), es la escuela la que prepara para vivir en Sociedad, muchos valores democráticos se deben aprender allí, el respeto , la tolerancia, la participación, los derechos humanos, la capacidad para trabajar en grupos, para la producción colectiva de conocimientos. La construcción de ciudadanía es de este modo otro de los puntos que comparten los campos aquí analizados. Hecho por demás decirlo, importante para el vivir el sociedad.

De este último punto podemos deducir otra de la cuestiones fundamentales que unen  a la educación y al trabajo social y es la función social en la que ambas profesiones se constituyen y definen. Dos funciones específicas que pueden tomar distintos ribetes de acuerdo al trasfondo ideológico desde el cual cada profesional se posicione. Esto supone la no neutralidad de estas prácticas, supone  un compromiso político y también conflictos que surgen entre estas posiciones y las socialmente aceptadas.

De esta manera tanto educación como trabajo social no sólo se enriquecen mutuamente en lo relacionado a lo teórico práctico, no sólo comparten el mismo sujeto de intervención, sino que podemos visualizar una serie de relaciones y situaciones compartidas que permiten la reflexión y hasta, creemos, la necesidad de la producción conjunta de conocimiento.

De esta manera y a modo de conclusión podemos decir que los aportes son significativos al haber un campo de intervención compartido, el Sujeto, un sujeto con necesidades y potencialidades, un sujeto de derechos que se configura como ámbito de intervención para estas dos disciplinas. 

 


 


IMAGINE

http://www.youtube.com/watch?v=I7VTjE81N5Y

Acá les dejo uno de esos temas que nos dejan soñar con un mundo mejor!!!

NOSOSTRAS...

                                                                     25 de agosto 2010
  NOSOTRAS....
  Somos Claudia y Jimena, compañeras desde siempre y amigas .Hemos cursado juntas la carrera de Trabajo Social y actualmente el Profesorado. Por supuesto, tenemos  muchas expectativas en cuanto nuestro aprendizaje, entendemos que la apertura a  aprender es la primera fortaleza que tenemos como  grupo.
Pero como prioiridad confesamos que nuestra principal expectativa es que este aprendizaje nos de herramientas para ampliar nuestras posibilidades de insercion laboral en nuestro campo profesional.
Creemos fehacientemente en que el TRABAJO SOCIAL es nuestra vocación desde el alma  y que aprender  a enseñar y enseñar para aprender es una necesidad mutua, en este sentido esta carrera ha ampliado nuestra visión  (un tanto limitada en cuanto a los limites de nuestros saberes), a sabiendas que ambas carreras apuestan a la  transformación social, por eso, las hemos internalizado como complementarias  a nuestros saberes en un eje dialéctico.
En cuanto a lo  personal, nos consideramos personas humanas es decir con algunas buenas y malas  virtudes y algunas falencias que son parte de nuestra estructura de  personalidad y experiencias de vida cotidiana.
Imperfectas????????? claro! pero se intenta....
"Ser coherente en la práctica de nuestros discursos es un desafío que nos involucra a todos.... el problema es que entendemos por un desafio, no?"
                                                                                 Jime y Clau.